Dinastía Chardonnay - Bodegas Molina

 

Origen: El Plumero, Costa de Araujo, Mendoza.

Añada: 2018

Crianza: 8 meses en barrica.

Estiba en botella: 5 meses.

 

Notas de cata

Color: amarillo limón con reflejos verdosos, brillante.

Nariz: floral, melón, frutas tropicales, pomelo, y un final de coco, manteca y café.

Boca: equilibrado, fresco y redondo a la vez destacan las notas dulces con un buen equilibrio ácido.

Es un vino de persistente recuerdo.

 

Disfrutalo con aperitivos, entradas de pescados, mariscos, ensaladas y también carne blanca.

Temperatura de servicio 9º C.

 

Acerca de Bodegas Molina

Es una bodega pequeña ubicada en El Plumero, Mendoza que cree firmemente en los valores familiares y que está dispuesta a continuar con el legado recibido de sus antepasados vinculados con la actividad vitivinícola del país desde sus orígenes. Cuentan que el primer Molina en pisar suelo mendocino y dedicarse a elaborar vinos data del año 1650.

Por eso, concentran sus esfuerzos en ofrecer un producto de excelencia, poniendo especial empeño en cada uno de los pasos sin utilizar ningún tipo de agregado químico.

 
 
 

Dinastía Chardonnay

$860 $730
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Dinastía Chardonnay - Bodegas Molina

 

Origen: El Plumero, Costa de Araujo, Mendoza.

Añada: 2018

Crianza: 8 meses en barrica.

Estiba en botella: 5 meses.

 

Notas de cata

Color: amarillo limón con reflejos verdosos, brillante.

Nariz: floral, melón, frutas tropicales, pomelo, y un final de coco, manteca y café.

Boca: equilibrado, fresco y redondo a la vez destacan las notas dulces con un buen equilibrio ácido.

Es un vino de persistente recuerdo.

 

Disfrutalo con aperitivos, entradas de pescados, mariscos, ensaladas y también carne blanca.

Temperatura de servicio 9º C.

 

Acerca de Bodegas Molina

Es una bodega pequeña ubicada en El Plumero, Mendoza que cree firmemente en los valores familiares y que está dispuesta a continuar con el legado recibido de sus antepasados vinculados con la actividad vitivinícola del país desde sus orígenes. Cuentan que el primer Molina en pisar suelo mendocino y dedicarse a elaborar vinos data del año 1650.

Por eso, concentran sus esfuerzos en ofrecer un producto de excelencia, poniendo especial empeño en cada uno de los pasos sin utilizar ningún tipo de agregado químico.